Lo cierto, es que la información ha sido parte esencial de todas las épocas en la historia. Lo que ha cambiado, eso sí, han sido los medios y velocidades de su generación, proceso y difusión.
Hay abundancia de información, eso está claro, pero la cantidad de información no se convierte automáticamente en calidad. La mediación de la inteligencia y la razón siguen siendo indispensables
Atiborrarse de información no significa que tenemos la información correcta o que estamos en contacto con las personas adecuadas.